Hoy duermo en otra ciudad, algunos la llaman ciudad estufa. Pero hoy no hizo tanto calor. Otra vez viajo para confirmar cosas que mi olfato no
percibió. Cuando parara este
vértigo que no deja en paz a mi estomago?
Escuchara el cielo que ya estoy cansada? Que he estado cansada desde hace meses. No quiero que me secuestre el suelo por miedo a quedarme
ahí por semanas.
Escribo frente a una pared verde, con el
run run del aire acondicionado a mi lado derecho y en una lap top que no me permite encontrarle los acentos. Voy a dormir en otra ciudad, una que no esta muy alejada de la
mía, pero que es otra. Faltara mucho para que deje de sentirme extranjera en este cuerpo, en esta mente?
Ella dejo que durmiera en el
sillón, no
entendió el por que de mi insistencia; pero como le
decía que aceptaba dormir en una casa que no fuera la
mía, siempre y cuando se me permitiera dormir en el
sillón.
Así sera de ahora en adelante? Los sillones me
perseguirán? O soy yo la que los va a perseguir a ellos.
El
sillón me mira con su piel roja y yo...le abro los brazos.