lunes, 3 de noviembre de 2008



Pues sí. Fue su cumple y todo. Nosotras vestidas tal y cómo ella lo pidió. Cumplió sus añitos y lo festejó con nosotras. Sus ojos maravilla ríeron todo el tiempo.

!Felicidades mi maga!

Noviembre llegó. Do you remember? I do, I always do.
Un halloween sin halloween. Me dolieron mis sobrinos. Esta vez los disfraces sólo quedaron incrustados en imágenes frente al espejo. No pudieron salir a pedir dulces. Se les hizo piñata para evitar que lo resintieran, pero no fue suficiente. Con disfraz puesto, pero sin salir a tocar puertas no es halloween es una fiesta de disfraces, me dijo Joshua sentado en el sillón con su cara larga, larga. Lo saben, no podemos engañarlos, perciben que nosotros -su familia- también estamos asustados. Por primera vez en todo el año pensé en quedarme a dormir en la casa de mi madre. Tuve miedo, mucho. Tanto, que no salí a divertirme como en años anteriores. Mi madre me pidió que me quedara: tu carro no tiene placas, Esmeralda, ahora no sólo te tienes que cuidar de la policia o de verificación vehicular, también de los narcos, qué tal que piensan que eres de uno de sus enemigos y balean tu carro, no te van a decir: a ver señorita, bájele a su ventana, porque como trae vidrios polarizados no le vemos la cara. Me fui a casa dejando a mis sobrinos conscientes de una nueva realidad: la realidad de la violencia y encierro colectivo. Conscientes de estar enfrentando una nueva era donde la posibilidad de libertad es cada vez má pequeña.
Al cerrar la puerta, Erick, mi sobrino el más grande, me gritó: Cuándo terminas la escuela, tía? Cuándo nos vamos de Tijuana?
Escalofrío. La garganta, piedra.

viernes, 31 de octubre de 2008

Algo sobre la llegada del amero. No sé por cuanto tiempo estará en la red, seguramente no mucho.

Le das click a la página que está aquí abajito.

http://video.google.com/videoplay?docid=1954933468700958565&hl=es> >

martes, 28 de octubre de 2008

Volvemos los ojos hacia lo perdido
la ruina del invierno es un manto invisible y roto
no nos alcanzan los pasos para regresar
las calles son mapas ficticios, monedas sin valor
en los bordes, en las aceras, las hojas que se extravían
hunden sus nervaduras, su mórbida levedad
nada queda en pie, toda palabra es derrumbe
todo presagio es deshaucio
no en vano la furia erosionó predios
arrasó ciudades y tardes y conjuros
ahora estamos a orillas del simún
y las conversaciones de los árboles, a lo lejos
son sólo murmullos fatigados
fragmentos del otoño que se ha ido.
Era eso lo que quería decirte lo que no pude.

Lontano, Sara Uribe
Hoy la noche es espesa
el mundo descansa sobre violentas
paredes de mármol
decenas de patrullas rondan la ciudad.

Una ya no sabe a qué tenerle más miedo.

lunes, 27 de octubre de 2008

A él no lo hicieron de barro, lo hicieron de metal y olvidaron ponerle corazón.