miércoles, 22 de febrero de 2012

Carro sin gasolina. Todas las horas accidentadas. 4pm, todo se compone.

lunes, 13 de febrero de 2012

Mis tíos están de visita, vinieron a ver al abuelo que está enfermo, no quieren que se les muera sin antes verlo. Ahora mi abuelo usa pañal, necesita que lo bañen y lo atiendan; es curioso como un hombre que era tan fuerte y maldito ahora sea tan indefenso.

Ahora dice que nos quiere... que curioso.

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Mañana Ivanna cumple diez meses.

lunes, 6 de febrero de 2012

El tiempo todo calma, la tempestad y la calma.

jueves, 2 de febrero de 2012

Ya casi ni reconozco la frase "vida social", estas últimas semanas han sido de trabajo, tareas, preparar clase y evaluaciones para todo el semestre.

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No es agradable irse a trabajar mientras la hija de Una arde en temperatura.

lunes, 30 de enero de 2012

No hay nada mejor antes de irme a trabajar que ver la sonrisa chimuela de Ivanna, sus colmillos ya casi revientan; ella canta Natural Blues de Moby y agita las manos.

Sólo ella entiende su lenguaje, es la fusión de varias lenguas y dialectos.

miércoles, 25 de enero de 2012

Maestría + limpiar la casa + preparar clase + lavar + ir por el mandado + hacer tarea + cambiar pañales + contarle cuentos a Ivanna + dar clase + jugar con mi hija + abrazar a mi madre + calificar + leer ensayos + preparar comida + leer un libro = ???

A ver qué sale.

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He cerrado el tiempo de los Inteatrables, ese grupo de niños (ahora adolescentes), que me acompañaron durante los últimos cinco años. Siento un estómago vacío, es como si hubiera perdido parte de la consciencia. Empiezo con la segunda generación, y aunque también me encanta, debo confesar que no será lo mismo, nunca una persona sustituye a otra, nunca.

Debo confesar también que eran los únicos que me mantenían cuerda, sin ellos, temo que ahora sí se me salgan los demonios.

Deténganse demonios, todavía queda un poco de fe en algún lado.

Ivanna ya se detiene sobre los barandales.

miércoles, 18 de enero de 2012

Recuerda cuerpo, cuánto te amaron;
no sólo las camas que tuviste,
sino también los deseos que brillaron abiertamente
en los ojos que te vieron;
las voces temblorosas, que algún obstáculo frustró.
Ahora que todos han pasado,
parece como si en realidad te hubieras
entregado a esos deseos.
Cómo deslumbraban.
Recuerda los ojos que te vieron,
las voces que temblaron por ti.
Recuerda cuerpo.

Constantino Cavafis.