martes, 26 de mayo de 2009

La resaca post Encuentro todavía sigue. La casa sigue revuelta, extraña a los que ya se fueron y dejaron su energía atravesando las paredes, las puertas, el espacio. Qué escribir sobre los encuentros, que en ocasiones son fortuitos, en otras, planeados? Elma y yo estamos cansadas, recibir a tantas personas y no poder complacerlas a todas es espeluznante.

Mi casa ahora vacía recibe las cosas olvidadas: la chamarra de Franco, el estuche sin rastrillo de Noé, la pasta de dientes de alguien más, un libro que debo buscar, los tennis de Abril, la colchoneta de Miriam, el chocolate de regalo.

1 comentario:

EL GATO AZUL EN TIJUANA dijo...

Mientras se van recoginedo los objetos se vienen a la memoria el repaso de lo momentos vividos dias atras ... eso .. como el anuncio de VISA ... No tiene precio